La espada y la palabra: Vida de Valle-Inclán

By Manuel Alberca

L. a. obra de Ramón del Valle-Inclán (1866-1936) ocupa un lugar preeminente e inagotable en l. a. literatura española, y su brillante y contradictoria personalidad sigue concitando hoy l. a. curiosidad del público. los angeles grandeza del hombre y los angeles importancia de su obra (que va desde el decadentismo inicial de las sonatas hasta el teatro del esperpento en los años finales) merecían esta biografía, documentada, exhaustiva y rigurosa, que, además, aporta una interpretación crítica de los angeles idiosincrasia y del comportamiento del escritor a través de un relato solvente, útil y ameno.

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Hablemos de El embrujado. En casa del maestro», l. a. Nación, 26-II-1913. 25. Diario de Navarra, 26-XI-1913. 26. Por los angeles prensa sabemos que los angeles compañía de José Tallaví anuncia el estreno de Romance de lobos en Barcelona (La Vanguardia, 16-II-1913). l. a. compañía de Enrique Borrás, proyecta el estreno de El bandido generoso (El Liberal, 3-IX1913). Por su parte, Rosario Pino anuncia que regresará a Madrid con su compañía �para estrenar obras que para ella expresamente han escrito o están escribiendo Benavente, Valle-Inclán» («Rosario Pino», Heraldo de Madrid, 7-VII-1913).

Forty two No obstante los angeles compañía los angeles lleva en el repertorio de los angeles gira por provincias y es representada en otras ciudades como Alicante. forty three Por fin, l. a. compañía de l. a. Xirgu llega a Madrid en abril. forty four Ésta tenía los angeles notion de estrenar en los angeles capital El yermo de las almas, pero cuando Valle-Inclán se inputó del propósito de los angeles actriz, le escribió para comunicarle que había decidido retirarle el permiso de representación sin más explicación. forty five No parece, sin embargo, que se trate de un capricho o de un arrebato circunstancial, pues lo cierto es que l. a. obra en cuestión no volvió a ser representada nunca más.

32. El Imparcial, 4-VI-1931. 33. los angeles Voz, 10-VI-1931. 34. Abc, 1-X-1931, y l. a. Libertad, 8-X-1931. 35. Abc, 12-XI-1931. 36. Mundo Gráfico, 17-XI-1931, pág. 37. 37. J. Benjumea Ramón, �Madrileña. l. a. calma del lunes», Republicana, 9-VI1931 (A. Espejo, op. cit. , págs. 216-217). 38. Alberto Insúa, �Preparadores de l. a. República», los angeles Voz, 25-VI-1931. 39. �Candidaturas. De los angeles conjunción», l. a. Voz, 13-VI-1931. forty. El Sol, 12-VI-1931. forty-one. El Sol, 14-VI-1931. forty two. El Progreso (Pontevedra), 23-VI-1931, y El Sol, 23-VI-1931. forty three. los angeles Voz de Galicia, 24-VI-1931.

Jerez y sidra. Cerillas buenas. Servilletas. seventy two l. a. cantidad de alimentos y de utensilios que le pidió a su mujer hacía presagiar que iba a estar allí los angeles vida entera, o eso debió de pensar. Pero, en realidad, solo estuvo cuatro días, según consta en l. a. factura de pago de los angeles celda. Es decir, el 14 ya estaba en l. a. calle. seventy three No calculó ni provocó a conciencia este episodio, pero una vez sobrevenido se dejó llevar y trató de rentabilizarlo. Fue el resultado, a partes iguales, de sus convicciones políticas, por supuesto, pero tuvo también un componente de gesto para l. a. galería.

Mientras disfrutaba de estas excursiones por Galicia y de su restablecida salud, en los angeles prensa madrileña saltó una noticia que le concernía directamente y de los angeles que tal vez él mismo estaba ignorante. l. a. mayoría de los diarios de los angeles capital se hicieron eco de que había sido invitado al Congreso Internacional de Escritores que se iba a celebrar en París, e incluso que había sido elegido como miembro de los angeles directiva de los angeles Asociación Internacional de Escritores representando a España. fifty five Si l. a. invitación contó o no con su beneplácito, es algo que no podemos saber, pero cualquier pretensión de contemplar este hecho como una muestra de hipotéticas afinidades izquierdistas tropieza con demasiadas pruebas contrarias que l. a. invalidan, incluida los angeles opinión de alguien como Azaña, para quien l. a. verdadera adscripción política de su amigo se situaba en un acendrado y sentido tradicionalismo.

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